Desdoblamiento

DESDOBLAMIENTO
Estar en dos lugares de manera simultánea es un hecho delirante. Una peripecia muy recurrente en la literatura o en el cine fantástico. Lo he intentado en numerosas ocasiones, pero no hay manera…Y resucito después con la sentencia de un nuevo fracaso. La física cuántica es la única disciplina que apuesta por el éxito de mi investigación. Pero mi propósito de partición parece encontrar siempre las puertas cerradas.
Agarro el móvil y contemplo mi frustrante apariencia de individuo vulgar y prosaico. Parezco pertenecer a este ordinario cuerpo. Esta es mi prisión sin rejas y sólo podré deambular por los límites estrictos que transite este organismo. Enfoco en la pantalla la cumbre de esta colina miserable, una cabeza forrada con cabellos densos y oscuros por la que asoman las orejas descubiertas. Un doliente rostro equipado con distintos componentes:
Una frente despejada y repleta de manchas. Dos complejas y lóbregas esferas dotadas con persianas abatibles denominadas párpados. Una voluminosa protuberancia con un par de aberturas en cada flanco encargadas de inspirar oxígeno y expulsar veneno. Al final de la ladera, casi en el valle que desemboca en el cuello, una descomunal abertura provista de lengua, paladar y piezas dentales. Examino mis manos en la cámara. La piel constituye mi sentido del tacto. Todos los fragmentos que me componen poseen una misión fundamental e irremplazable en la absorción de estímulos de mi cerebro.
Pero en este momento desearía destrozarlos y descuartizarlos en migajas. Y crear de esta manera una multiplicidad de estados. Para interactuar libremente sobre el tiempo y el espacio. Reproducir los átomos para llegar a ser infinito e inalcanzable. Y disfrutar de todas las vidas posibles con este cuerpo y en este instante.
La teoría de la relatividad de mi existencia.
Inspecciono mi boca y un suceso inexplicable desata mi espanto. Detrás de los colmillos distingo el surgimiento de nuevos dientes. Bajo mi lengua, nace otra equivalente. En mis ojos se reproducen infinitas pupilas con cada pestañeo.
Creo que estoy en proceso de ese idolatrado estado cuántico.
 
Virginia Mas